Foie gras de oca

 

Foie gras de oca de la región del Périgord, foie gras tradicional y 100% elaboración casera de origen francés.

 


Descubra el sabor único del foie gras de oca que proviene exclusivamente de ocas criadas en la zona del Périgord y que ha sido elegido por la suavidad y cremosidad de su sabor.


Premiado con numerosos galardones, el foie gras de oca Grolière es un producto poco común que los amantes de este producto francés sabrán apreciar y degustar como un entremés excepcional.

 

El foie gras de ganso Grolière  ha ganado múltiples premios en muchas de las competencias más prestigiosas. En 2013, el foie gras de ganso Grolière ganó el Palmes d'Or du Périgord, una medalla de plata en el Concurso Agrícola de París y otra medalla de plata en el concurso nacional de foie gras de Saint-Sever. En el 2014, el foie gras de ganso Grolière volvió a ganar el Palmes d'Or du Périgord.

En el 2015, el el Foie Gras Grolière ganó el premio más prestigioso – el más difícil de obtener – reconociendo sus décadas de esfuerzos por obtener un foie gras de calidad excepcional: la Medalla de Oro de la Feria Agrícola del Concurso General de Agricultura.

 

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El fuagrás de oca ha sobrevivido durante siglos y ahora se considera el plato de los reyes.

Los egipcios fueron quienes estudiaron el comportamiento de las ocas y aprendieron que las aves se atiborran naturalmente de comida antes de la migración. Domesticaron a las aves y reprodujeron el proceso alimentando a las ocas con higos, proceso que posteriormente adoptaron los griegos, los romanos y, finalmente, la diáspora judía, que difundió esta técnica en varios países europeos, sobre todo en Hungría, Bulgaria, Polonia y, más tarde, en Francia.

Según la tradición judía y las normas del cashrut (reglamento dietético), los productos cárnicos no deben entrar en contacto con los productos lácteos. Por lo tanto, el uso de mantequilla para cocinar la carne está prohibido, al igual que el uso de manteca de cerdo. En aquella época, el aceite de oliva era poco común.

Para los judíos de Centroeuropa, la oca era popular porque les proporcionaba la grasa necesaria para cocinar otros alimentos, les daba carne y, cebado, producía un maravilloso fuagrás que guardaban para las comidas de las ocasiones importantes.

Así es como las técnicas de cría y engorde de las ocas se desarrollaron y difundieron allí donde vivían las comunidades judías, como sucedió en Alsacia.

Y así es como el suroeste de Francia, con su fuagrás de pato, y Alsacia, con su fuagrás de oca, se hicieron famosos en todo el mundo por su fuagrás de alta calidad.

Aunque el fuagrás de oca es de mayor tamaño que el de pato, su producción es muy costosa y, por esa razón, gran parte de su producción tiene lugar en Europa Oriental, donde la alimentación forzada de la industria se realiza a veces en condiciones éticas cuestionables y es llevada a cabo por trabajadores que utilizan tubos o jaulas metálicas para alimentar a las ocas a la fuerza y, en ocasiones, el trato equivale a la tortura de las aves.

Precisamente por eso, en las regiones francesas de Périgord y Landas, las empresas artesanales se han unido para ofrecer fuagrás de oca de calidad, «Oie du Périgord» y «Oie des Landes». A día de hoy, estas ocas nacen, se crían, se alimentan y se sacrifican en el suroeste de Francia, siguiendo unas condiciones estrictas de higiene y una ética que garantiza el bienestar de las aves. Se puede visitar estas granjas, incluidos sus talleres de alimentación forzada, donde todo el mundo puede ver por sí mismo las condiciones en las que se crían los animales. También se ofrecen talleres de demostración de las diferentes recetas (fuagrás entero, bloques de fuagrás, terrinas, fuagrás a la sartén, etc.). En estas granjas no hay trabajadores mal formados que apliquen un proceso industrial con equipos (tubos metálicos, jaulas, etc.) no adaptados específicamente a las gargantas de las aves.

Los especialistas consideran el fuagrás de oca como el caviar negro del fuagrás: más caro que el fuagrás de pato y con un sabor más sutil, es el fuagrás de los gastrónomos y los expertos.

El fuagrás de oca se sirve en estado puro, en toda su nobleza, para proporcionar momentos de degustación excepcionales que personifican la tradición y la gastronomía francesa.

El fuagrás de oca Grolière, procedente de Périgord, ha sido premiado en numerosos concursos de Francia y ha ganado muchas medallas. El fuagrás Gourmet de oca de Landas se elabora con la misma receta rigurosa y ha sido calificado recientemente como «excelente» por un panel de chefs durante una cata a ciegas de fuagrás en un prestigioso restaurante.